Mis hijos han crecido, y me preocupa lo que puedan comprar en el kiosko del colegio, así que les sigo enviando lonchera, aun que estoy consiente que el próximo año ya no quieran cargar con una lonchera... Ariel y Samuel me lo han dicho fuerte y claro.
El
ingreso a la secundaria implica cambios para nuestros hijos adolescentes, no solo a nivel académico
(cursos y profesores) sino también en algunos hábitos comunes como sus horas de
comer y formas de consumir sus alimentos.
Si hasta el año
pasado despertabas muy temprano para enviar la lonchera a tu hijo, el próximo año no
tiene por qué cambiar. Aunque es poco probable que tu adolescente quiera
colgarse una lonchera al hombro. ¿Que hacemos? ¿Reemplazar la lonchera por dinero, para que compren "su comida" en el colegio? ¿Seguir enviando una lonchera infantil?








